
El triunfo de Blooming sobre Real Oruro por 4-2 en Montero quedó manchado por un lamentable incidente protagonizado por los entrenadores de ambos equipos, Mauricio Soria y Marcelo Straccia, quienes se gritaron los goles en pleno partido y estuvieron a punto de llegar a las manos en los vestuarios.
Todo comenzó a los 82 minutos, tras el tercer gol de Blooming convertido por Guido Vadalá. En el festejo, las cámaras captaron a Soria celebrando con gestos e insultos dirigidos hacia el banco rival. La respuesta no tardó: tres minutos después, tras el descuento de Ronald Cuéllar para Real Oruro, fue Straccia quien gritó el tanto mirando hacia Soria, en lo que luego calificó como un “grito de desahogo”.
El cruce de provocaciones elevó la tensión al punto de que el árbitro Ronald Mamani decidió expulsar a ambos técnicos. Ya en camino a los vestuarios, Straccia hizo gestos hacia la tribuna de Blooming y Soria lo siguió con la mirada. Al llegar a la zona de camerinos, la situación se descontroló: estuvieron cerca de agredirse físicamente y se generó un tumulto que obligó a intervenir a personal de seguridad, suplentes, cuerpos técnicos e incluso jugadores que seguían en cancha.
El partido se reanudó tras la tensa pausa. Ahora, ambos entrenadores deberán cumplir una fecha de suspensión: Soria no podrá dirigir ante Aurora y Straccia se perderá el duelo frente a Nacional Potosí.