El gobierno de Luis Arce ha estrenado su propia película, pero con un detalle que ni Hollywood se atrevería: primero escribe el guión y luego obliga a la realidad a actuarlo. El documental “¿Qué pasó el 26J?” sobre el falso golpe de estado del 26 de junio de 2024, no busca esclarecer, sino incriminar. Es propaganda disfrazada de investigación, con el propósito de justificar una nueva cacería de brujas. Uno de los incriminados es Jaime Dunn ¿cuál es su pecado? Atreverse a lanzar su candidatura. Casualidad cósmica que justo ahora aparezca como parte de un supuesto gabinete “golpista” que jamás gobernó. Como en Cuba, ya no se reprime lo que se hace, sino lo que se piensa, o peor aún, lo que se podría hacer en el futuro. El guión oficial es claro: cualquiera que cuestione al MAS, es conspirador. Analistas, abogados, economistas y hasta cocaleros disidentes son ahora actores forzados en este thriller absurdo. No importa que los hechos no encajen, el libreto ya está escrito. La dictadura no empieza con tanques, sino con montajes. Y esta película, lamentablemente, es solo el tráiler.