Miradas

De la bonanza a raspar la olla

De la bonanza a raspar la olla
William Herrera Áñez | Jurista y autor de varios libros
| 2025-04-05 00:17:37

Los gobiernos del MAS (Evo Morales y Luis Arce) han tenido una bonanza económica, continuidad en el poder y una mayoría parlamentaria absoluta, como ningún otro en la historia republicana. La Ley de Hormando Vaca Díez permitió modificar los contratos petroleros, vender a Brasil y Argentina y aumentar los ingresos al Tesoro General del Estado. Los ingresos aumentaron 5 veces, pasando de Bs. 40.000 millones de bolivianos a Bs. 221.000 millones de bolivianos, pero los servicios básicos no solo que no se mantuvieron, sino que decrecieron. Las reservas internacionales alcanzaron en el 2014 a 15.477 millones de dólares; decían que la economía estaba blindada, y en piloto automático. En realidad, llegaron a cosechar (y servirse hasta empacharse) lo que sus antecesores habían sembrado.

Han tenido el tiempo suficiente (20 años continuos) para poder planificar, comenzar y terminar de transformar y ordenar el obsoleto Estado boliviano. Han podido consolidar y perfeccionar el proceso autonómico; la institucionalización, fortalecimiento y modernización del Estado, etc. Han podido (y prometieron) resolver los problemas estructurales de la salud, la educación, la justicia, y la vinculación terrestre y terminar con el viejo Estado aparente. Han tenido el tiempo, igualmente, para combatir y erradicar la corrupción, el narcotráfico, el contrabando, etc.

El MAS ha tenido una mayoría absoluta en la Asamblea Legislativa ─la llave de oro de los dos tercios─, que le ha permitido usar y abusar del poder: existen bolivianas y bolivianos exilados, refugiados, perseguidos, detenidos y condenados por pensar diferente. Los casos denominados Terrorismo, Chaparina, La Calancha, El Porvenir, entre otros, deben aclararse no sólo para conocer la verdad histórica de los hechos y a sus autores materiales e intelectuales, sino también para reponer la paz y la reconciliación con las víctimas y sus familiares.

En la medida en que el MAS crecía y controlaba el poder imponía el clientelismo y el prebendalismo, echando manos de los recursos del Estado para favorecer a sus acólitos, y eliminaba a los opositores políticos. La guillotina judicial ha funcionado a la perfección en la detención y procesamiento de la expresidenta Jeanine Áñez, el gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, el exlíder cívico Marco Pumari, etc.

Los gobiernos del MAS han vulnerado la libertad de expresión, y los medios de comunicación social independientes fueron etiquetados como el “cártel de la mentira”. Y varios periodistas fueron agredidos, encarcelados y enjuiciados en los tribunales ordinarios, pese a tener el fuero del jurado de imprenta. La agresión a los medios de comunicación era porque denunciaban los casos de megacorrupción y permitían la fiscalización de la cosa pública, algo que no comparten los gobiernos autoritarios. El 80% de los medios de comunicación estaba controlado por el gobierno.

Evo Morales se burló del referéndum del 21 de febrero de 2016, y consiguió la monstruosa sentencia constitucional 84/2017 de 28 de noviembre, convirtiendo la vulneración de la Constitución en un derecho humano. Evo Morales y Álvaro García, lograron habilitarse por cuarta vez como candidatos, e hicieron el megafraude electoral. Evo Morales siempre impuso su sello personal “yo le meto nomás aunque sea ilegal y después que vengan y arreglen los abogados”.

Los gobiernos del MAS pasarán a la historia como los que han pervertido el sistema constitucional y democrático. La forma en que se aprobó el texto Constitucional en la Asamblea Constituyente, tenía que haber encendido las alarmas. Lo más aberrante no fue el sistemático empantanamiento, el elevado costo económico, político y social, sino que la Asamblea Constituyente que proclamó ser originaria, soberana, y plenipotenciaria, terminó subordinada al entonces Congreso Nacional (que tanto criticaba). El proceso concluyó con el referéndum de fecha 25 de enero de 2009, que aprobó la Constitución Política del Estado y se promulgó oficialmente el 7 de febrero del mismo año y que, según el MAS, constituye una manifestación expresa del poder constituyente originario y soberano.

En fin, los gobiernos del MAS han podido elaborar y concretar políticas públicas de largo plazo e impacto social y pasar a la historia como estadistas. Obvio que el verdadero estadista planifica y tiene la grandeza de poder concertar grandes acuerdos nacionales, y permite el recambio generacional; pero claro…eso hacen los estadistas.

*Jurista y autor de varios libros

William Herrera Áñez | Jurista y autor de varios libros
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