Bajo el penoco

El torniquete y la rana hervida

| 2025-03-08 01:51:39

La escasez cíclica de combustible no es un problema técnico ni logístico: es una estrategia de manipulación. El gobierno de Arce, al controlar la importación y distribución, juega con el suministro como si manejara un torniquete: aprieta para generar caos y luego afloja para aparecer como el salvador. Este patrón no es nuevo y responde a una lógica de control social bien documentada en regímenes populistas y autoritarios, especialmente en Cuba donde llevan casi 70 años aplicando esta maniobra también denominada como “la rana hervida”. El mecanismo es claro. Se restringe el acceso al diésel con excusas como la “lucha contra el contrabando”, “dificultades logísticas” o “sobredemanda”. Los sectores dependientes, como transportistas y productores agropecuarios, entran en pánico, exigen soluciones y amenazan con movilizaciones. Luego, el gobierno libera el suministro, no por eficiencia, sino por cálculo político: se presenta como el único garante del abastecimiento.

Esta estrategia responde a la teoría del problema-reacción-solución: se crea una crisis, se genera malestar social y, finalmente, se ofrece una “solución” que en realidad sólo perpetúa el problema. La escasez no es accidental; es la nueva herramienta de sometimiento.