
Si el jueves 20 de febrero la Audiencia Nacional daba a conocer la condena por agresión sexual de Luis Rubiales por el beso no consentido a Jennifer Hermoso, este viernes el TAS (Tribunal de Arbitraje del Deporte) acaba de resolver por la inhabilitación impuesta por la FIFA como consecuencia de esta conducta precisamente en la final del Mundial femenino del 2023 disputada el 20 de agosto.
Han tenido que pasar tres meses y medio desde que el pasado 8 de noviembre se vieran las caras la FIFA y Luis Rubiales en el TAS ante el recurso presentado por el ex presidente. El Tribunal mantiene la sanción de inhabilitación de tres años impuesta por el órgano disciplinario y ratificada por el Comité de Apelación de FIFA.
Todo parte el 26 de septiembre del 2023, seis días después de lo sucedido, cuando FIFA abrió expediente disciplinario a Luis Rubiales suspendiendo entonces provisionalmente al entonces todavía presidente de la RFEF relacionado con el fútbol nacional e internacional.
El 6 de diciembre se confirmaba la inhabilitación que, pese a recurso del propio Luis Rubiales, fue ratificada el 16 de enero del 2024 por el Comité de Apelación de la FIFA, que incluso consideró cortos los tres años de inhabilitación, según reflejó en su resolución.
Sobre el beso a Jennifer Hermoso, Apelación de FIFA mostró su convencimiento de que el recurrente besó a la jugadora sin su consentimiento. A tal efecto, la Comisión subrayó que no sólo era ésta su firme opinión, sino que también es precisamente la forma en que este incidente ha sido ampliamente percibido desde la perspectiva de observadores razonables y objetivos. Y concluía que era claramente inapropiado e inaceptable.
Sobre el gesto de los genitales, consideraba irrelevante compararlo con otros casos y que no puede tolerarse. Este gesto machista / sexista sólo puede considerarse contrario a los valores que defiende la FIFA, según defendió Apelación.
Y sobre el acto de coger a las jugadoras y darles besos, entendía que abusó de su posición como presidente de la RFEF para acercarse y/o tratar a los jugadores de una manera completamente intolerable y escandalosa".
Teniendo en cuenta todas las circunstancias del caso, el Comité consideró que la imposición al recurrente de una suspensión de 3 años de toda actividad relacionada con el fútbol era apropiada. No obstante, el Comité consideró "importante subrayar que el caso en cuestión se refería a infracciones (muy) graves ... podría haberse impuesto una sanción más severa, pero fue consciente de que estaba vinculado por la decisión de primera instancia".
Ahora a Luis Rubiales sólo le queda la vía ordinaria del Tribunal de Estrasburgo, si bien los precedentes marcan que es casi imposible que considere algo distinto al TAS. Malos tiempos para Luis Rubiales, que no deja de recibir malas noticias en forma de sentencias en contra.