Todo indica que la suerte está echada en el MAS y la apuesta es por Andrónico Rodríguez, que ya cruzó sables con su maestro y mentor, Evo Morales. Resulta obvio que hará todo lo posible para convencer que él es muy distinto, tal como lo hace hoy el que es llamado “el cajero” por el ex presidente, después de haberlo ocupado de ministro de economía durante casi todo su mandato y haberlo nombrado candidato el 2020. Para Luis Arce ha sido misión imposible diferenciarse del ciudadano de Orinoca y la mejor prueba es que la gente los repudia a ambos con la misma intensidad. El trabajo de Andrónico será doble, pues cualquier parecido con el actual mandatario le costará caro en la opinión pública. Evo Morales conoce muy bien la debilidad de su párvulo y no tardará en contar que él mismo lo mandó a Cuba para que lo adoctrinen, que le enseñó todas las mañas para extorsionar y torturar al país desde el Chapare y que le facilitó todos los contactos para tener éxito en los negocios que hoy sustentan el poder en Bolivia.