
La alcaldía de Santa Cruz de la Sierra anunció la postergación por una semana del plan de restricción del ingreso de micros al centro de la ciudad, que debía comenzar este sábado 11 de enero, medida que había sido rechazada por la dirigencia del transporte urbano. El proyecto busca reducir en un 40% el flujo vehicular en el casco viejo, disminuyendo el número de líneas de micros de 107 a 68.
Marco Franco, director municipal de Tránsito y Vialidad, explicó que el objetivo es mejorar la circulación en el centro urbano. “Se habilitarán cuatro canales principales con paradas cada 300 o 400 metros para el ascenso y descenso de pasajeros”, señaló el funcionario.
Además, las nuevas rutas eliminarán los recorridos en zigzag, obligando a los micros a circular en línea recta, lo que reducirá los tiempos de traslado.
Previamente, Bismarck Daza, dirigente del sector, criticó la falta de consenso en la implementación del plan. “Esto es una locura. No hay condiciones para implementar este plan”, afirmó Daza, destacando la falta de diálogo entre las autoridades y los conductores.
A pesar del rechazo del sector transporte, Franco advirtió sobre controles estrictos y sanciones para quienes no cumplan la normativa. “La norma será cumplida, y quienes no la respeten deberán asumir las consecuencias", afirmó. La Alcaldía iniciará una socialización del plan con los vecinos de la zona antes de su implementación definitiva el 18 de enero.
Los transportistas, por su parte, han decidido no modificar sus rutas hasta que se establezca un diálogo efectivo y se analicen las propuestas de reordenamiento en mesas de trabajo que iniciarán este lunes 13 de enero.
“En la reunión quedamos que el lunes iniciaremos con mesas de trabajo, querían implementar un plan de ordenamiento ni siquiera socializar ni consensuar con los sectores implicados”, indicó Daza.