
El enviado de la ONU para Siria instó este
miércoles a la prudencia para que se eviten "errores" que podrían
hacer descarrilar la transición política en ese país y denunció los riesgos
asociados a los "ataques" de Israel contra la integridad territorial
del país.
"Las decisiones que se tomen hoy determinarán el futuro a largo plazo. Hay oportunidades y peligros reales", declaró Geir Pedersen en una reunión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, un mes después de la caída del régimen de Bashar al Asad.
Pedersen exhortó a Siria y a la comunidad
internacional a que hagan todo lo posible para que la próxima fase sea
"exitosa".
Una coalición liderada por el grupo islamista
radical Hayat Tahrir al-Sham (HTS) se hizo con el poder en el país el 8 de diciembre
en una ofensiva relámpago.
Ante el reto de unificar el país, fragmentado
tras más de diez años de guerra, el nuevo líder sirio, Ahmed al Sharaa, se ha
comprometido a disolver las facciones armadas, incluida la HTS.
También, se comprometió a convocar elecciones
en un periodo de cuatro años, así como a un diálogo nacional, en el que estén
representados los distintos grupos políticos y de la sociedad siria.
Geir Pedersen subrayó además la importancia de
que el proceso de normalización no se "precipite".
"Hay enormes oportunidades para construir
nuevas bases para una paz duradera y la estabilidad en Siria. Pero los errores
u ocasiones fallidas podrían amenazar el futuro de Siria", dijo.
Asimismo insistió en el hecho de que "una
transición política inclusiva es la forma más eficaz para generar
confianza" e instó a las autoridades a "tender la mano" a todas
las comunidades.
También recordó que todavía hay "zonas
importantes que no están bajo el control de las autoridades de transición"
por lo que el "conflicto sigue" y siguen existiendo "verdaderas
amenazas a la soberanía, la unidad y la integridad territorial de Siria".
En particular, subrayó, su "profunda
preocupación" sobre las actividades del ejército israelí en la zona de los
Altos del Golán, en el suroeste de Siria, en particular en la zona ocupada por
Israel en la guerra de 1967 y anexada en 1981.
"Los ataques contra la soberanía y la
integridad territorial de Siria deben cesar", instó.
"Este tipo de violaciones, así como los
bombardeos aéreos israelíes en otras partes de Siria -como se informó la semana
pasada en Alepo- podrían poner en peligro las posibilidades de una transición
política pacífica", advirtió.