Tribuna

Manejo del duelo (Parte 6)

Manejo del duelo (Parte 6)
Javier Gómez | Religioso y periodista
| 2024-09-21 00:04:00

En la entrega de hoy veremos qué enseña la Biblia respecto al duelo. Lo haremos haciendo una selección de versículos que ilustran mejor la enseñanza al respecto (hay un total de 67 versículos que contienen la palabra “duelo” en la Biblia):

Una de las primeras cosas que nos enseña es que nos habla de días de duelo, sea por el motivo que sea, dolor, muerte de un ser querido, haber faltado a Dios, etc., lo cual nos habla de que no aprueba quedarse estancados en la emoción:

“Murió Sara en Quiryat Arbá - que es Hebrón - en el país de Canaán, y Abraham hizo duelo por Sara y la lloró” (Génesis 23,2).

“Jacob desgarró su vestido, se echó un sayal a la cintura e hizo duelo por su hijo durante muchos días” (Génesis 37,34).

“Todos sus hijos acudieron a consolarle, pero él rehusaba consolarse y decía: «Voy a bajar en duelo al seol donde mi hijo». Y su padre le lloraba” (Génesis 37,35).

Nos dice que el promedio del duelo, por un difunto, es siete días:

“Llegados a Goren Haatad, que está allende el Jordán, hicieron allí un duelo muy grande y solemne, y José lloró a su padre durante siete días (Génesis 50,10).

El duelo por un muerto dura siete días, por el necio y el impío, todos los días de su vida” (Eclesiástico 22,12).

Nos dice que nos duele más quien hace el bien:

“El duelo de los hombres se dirige a sus cuerpos, pero el nombre de los pecadores, que no es bueno, se borrará” (Eclesiástico 41,11).

Nos dice que no vale la pena llorar cuando hemos fallado a Dios, sino que nos volvamos a Él e imploremos su misericordia para que nos levante el castigo por nuestras acciones:

“Sí, así dice Yahveh: No entres en casa de duelo, ni vayas a plañir, ni les consueles; pues he retirado mi paz de este pueblo - oráculo de Yahveh - la merced y la compasión” (Jeremías 16,5).

Nos advierte de no desarrollar conductas insanas respecto al recuerdo de nuestros seres queridos:

“Hijos son de Yahveh su Dios. No se harán incisión ni tonsura entre los ojos por un muerto” (Deuteronomio 14,1).

“No harán incisiones en su carne por los muertos; ni se harán tatuaje. Yo, Yahveh” (Levítico 19,28).

Y aquí está una recomendación muy específica, y muy importante, de cómo vivir el duelo:

“Hijo, por un muerto lágrimas derrama, como quien sufre cruelmente, entona la lamentación; según el ceremonial entierra su cadáver y no seas negligente con su sepultura. Llora amargamente, date fuertes golpes de pecho, haz el duelo según su dignidad, un día o dos, para evitar murmullos; después, consuélate de la tristeza. Porque de la tristeza sale la muerte, la tristeza del corazón enerva las fuerzas. En la adversidad permanece también la tristeza, una vida de miseria va contra el corazón.

No des tu corazón a la tristeza, evítala acordándote del fin. No lo olvides: no hay retorno, a él no le aprovechará, y te harás daño a ti mismo. «Recuerda mi sentencia, que será también la tuya: a mí ayer, a ti te toca hoy». Cuando un muerto reposa, deja en paz su memoria, consuélate de él, porque su espíritu ha partido” (Eclesiástico 38,16-23).

También nos dice que el duelo puede tener un sentido de reparación:

“Y ¡Ustedes andan tan hinchados! Y no han hecho más bien duelo para que fuera expulsado de entre ustedes el autor de semejante acción” (I Corintios 5,2).

La enseñanza principal es que el duelo no es una emoción en la cual hemos de quedarnos estancados, que hemos de verla desde la perspectiva de la vida eterna: Dijo Marta a Jesús: «Señor, si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano. Pero aun ahora yo sé que cuanto pidas a Dios, Dios te lo concederá». Le dice Jesús: «Tu hermano resucitará». Le respondió Marta: «Ya sé que resucitará en la resurrección, el último día». Jesús le respondió: «Yo soy la resurrección El que cree en Mí, aunque muera, vivirá; y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?» (Juan 11,21-26).

Según la Biblia, el duelo se supera más rápido y mejor si tenemos esperanza el la vida eterna. Dios con nosotros.

Javier Gómez | Religioso y periodista
Más información