
El caso del falso médico chileno, Christian Emilio Gossen Cachich, que operó a varios pacientes y los dejó en peor estado, tuvo un dramático y trágico final este martes. Él se quitó la vida este martes, con un disparo, en la clínica a la que fue trasladado desde la cárcel de Palmasola para someterse a su tratamiento de diálisis, que debía cumplir tres veces a la semana.
Poco después se conoció también que su mujer murió, Betsabé Elena Choque, en el hospital San Juan de Dios al no resistir la herida, también de un impacto de bala. “Aparentemente se habría quitado la vida, es la información preliminar. La esposa se encuentra en el Hospital San Juan de Dios con un custodio, por el tema del arma de fuego. Se descarta que sea un arma de la Policía”, informó el director nacional de Régimen Penitenciario, Juan Carlos Limpias, en contacto con Bolivia TV. A esa hora su pareja aún continuaba hospitalizada.
Según versiones preliminares, Gosen culminó la diálisis a las 20:00 y cuando se apretaba a regresar a prisión pidió a sus custodios ir al baño de la clínica, acompañado de su esposa y entonces se oyeron disparos desde ese ambiente. Los policías acudieron de inmediato al lugar y encontraron al falso médico recostado en una silla de ruedas ya sin vida y su pareja estaba herida. Limpias presume que fue la mujer quien introdujo el arma.
Gosen fue aprehendido el pasado 24 de abril en el consultorio donde atendía en el segundo anillo y avenida Centenario de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra cuando se aprestaba a realizar una cirugía para colocar un balón gástrico.
Se conoce que al menos unos 20 pacientes empeoraron su estado de salud tras someterse a tratamientos y cirugías que el falso médico realizaba sin tener el conocimiento y el título profesional para ejercer. Gosen se estableció en Santa Cruz luego de darse a la fuga de su país de origen donde también había practicado ilegalmente la medicina. En los últimos días se conoció que dos pacientes atendidos por él en Santa Cruz perdieron la vida por complicaciones en su salud.
"Utilizaba un sello y una matrícula fraudulentos para ejercer su falsa profesión", dijo Humberto Vargas, vicepresidente del Colegio Médico de Santa Cruz.