
Se registra un leve repunte de la inflación en Bolivia. En los primeros cuatro meses del año, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) llegó a 1,31%, mientras que en igual periodo del año pasado se registraba una inflación negativa de -0,003%, según el boletín del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Solo en abril, los precios aumentaron un 0,57%. En igual mes del año pasado el IPC llegaba a 0,18%. Entre los 12 rubros que mide el INE, el de los alimentos y bebidas no alcohólicas fue el que registró mayor incremento con 1,59% y en contraste, el rubro del transporte tuvo un IPC negativo de -0,356%.
El tomate (28,6), cebolla (24%), uva (32,7%), locoto (49%), queso (4,22%) y huevo (3,72%) fueron los productos que más subieron de precio el pasado mes. En el otro extremo, los que bajaron su costo fueron papa (-13,35%), arveja verde (-12,98%), zanahoria (-8,16%), transporte interdepartamental en ómnibus (-7,23%), pimentón (-8,72%) y carne de chancho (-3,48%).
A nivel de las nueve ciudades y regiones metropolitanas, Tarija fue la más inflacionaria con 2,18%, seguida de Potosí con 1,47% y Sucre con 0,73%. La conurbación de Santa Cruz se ubica en sexto lugar con 0,75%.
El gobierno de Luis Arce y el Banco Central de Bolivia (BCB) han proyectado para toda la gestión una inflación de 3,6%. El 2023 el IPC cerró la gestión en 2,12%.