
Santa Cruz pierde un cupo en la Liga con el descenso de Guabirá, que anoche perdió 1-0 en la capital del país ante Wilstermann, que con este triunfo le posibilitó retornar a la Liga y darle a Cochabamba otro representativo en el seno del fútbol profesional. Para el cuadro "azucarero" fue una muerte anunciada. Triste final que se gestó con la mala campaña en el torneo Clausura (terminó en el último lugar) y que tuvo repercusiones en el punto promedio.
El partido. Guabirá se comió la cancha en la primera parte y por eso puso a mal traer a los "aviadores" que no terminaron padeciendo por la falta de puntería de su rival al que enfrentó en esta fase en tres ocasiones. La buena producción "azucarera", en este periodo, se basó en las proyecciones por las puntas de Adrián Cuéllar por derecha y de Andrés Jiménez; a eso se sumó la dinámica que imprimieron Alexis Bravo y Ariel Aragón en el medio campo.
En ese momento, daba la impresión que el gol de Guabirá llegaba en cualquier momento. Tenía más la pelota y llegaba con facilidad sobre el arco de Mauro Machado, que estuvo atento a toda jugada que puso en riesgo su pórtico. Pero es que Wilstermann en el primer tiempo careció de profundidad, aunque a los 19 minutos estuvo cerca de abrir la cuenta gracias a un remate del volante Gianakis Suárez.
Si convertía se daba en el mejor momento de la "furia roja", que tras un corto bajón volvieron a mandar en la cancha y producto de esta actitud el lateral Diego Vejarano estrelló la pelota en el travesaño a los 25 minutos. En el tramo final, Guabirá siguió presionado , pero carente de efectividad y en especial de delanteros con capacidad ofensiva.
El nocaut. En el segundo tiempo, Guabirá cambió de actitud, sobre todo sus hombres más importantes como Bravo, Aragón y Cuéllar. Con el sacrificio de Jiménez, Pinto y Díaz no fue suficiente, ya que lo que les hacía falta era actitud para sorprender a Wilstermann de tres cuartos de cancha para arriba. Hubo intento, especialmente cuando Jacinto Elizeche puso toda la carne al asador cuando hizo ingresar, por la desesperación, a José Padilla y Hugo Giménez para reforzar el ataque. El cambio no llegó.
Fue así que Wilstermann pudo marcar el gol a los 69 minutos mediante Juan Carlos Ojeda. Esta conquista fue lapidaria para los "azucareros" y oportuna para los "aviadores" que con poco fútbol tuvieron la fortuna de hacer diferencia y ahora disfrutar su retorno a la Liga.