
Sus nervios y moretones en el rostro delataron el crimen. Marioly Pilco Casia (32) confesó la madrugada de ayer que asesinó a su concubino Alex Apana Flores (33) usando un cuchillo de cocina luego de haber discutido en el interior de su habitación, ubicada en el barrio Urkupiña del Plan Tres Mil. La mujer justificó en las agresiones verbales y físicas de que era objeto la decisión de hundir un cuchillo en el corazón de su concubino, quien murió desangrado y sin atención médica en el piso de su habitación. El fiscal Alberto Cornejo informó que ambos protagonistas consumieron bebidas alcohólicas hasta elevadas horas de la madrugada y por su estado de ebriedad se atacaron mutuamente, por lo que la mujer tomó un cuchillo y se lo clavó en el corazón.
Murió desangrado. El cadáver de Apana Flores fue trasladado hasta la morgue del hospital San Juan de Dios, donde el forense Víctor Hugo Azogue certificó como causa de la muerte una anemia aguda por desangramiento. “La víctima presentaba una certera lesión en el corazón producida por un objeto cortante”, resumió el forense.
En la escena del crimen la Policía detuvo a su pareja, quien se encontraba llorando afuera de su habitación sin poder explicar lo ocurrido, salvo justificando que él intentó matarla con el cuchillo.
La mujer, visiblemente afectada por lo acontecido, rompió el silencio en el módulo policial del Plan Tres Mil y decidió contar su verdad a los medios de comunicación. “Él me quería matar... me sujetó primero del cuello e intentó ahorcarme y me defendí”, dijo la mujer.
Aparentes celos. Hasta ayer no se tenía establecido el móvil del crimen, aunque el investigador del caso mencionó que la agresión se originó a consecuencia que la víctima habría discutido por celos con su concubina, lo que desencadenó el fatal desenlace. "Me brincó a golpes y tomó el cuchillo... cuando me tuvo en el suelo intentó herirme. Yo se lo quité y se lo metí en el pecho", reconoció.
Según los antecedentes la pareja convivió durante cinco años, luego se separaron.
En ese lapso, la mujer se embarazó para otro individuo y nuevamente a finales del 2011 se rencontraron y decidieron unirse para vivir en concubinato. La Policía cree que quizás eso haya sido el detonante de las reiteradas discusiones sostenidas.