
Tras el anuncio emitido por el fiscal general del Estado, Mario Uribe, de iniciar procesos contra los cabecillas del motín de la Policía, realizado la semana pasada, los uniformados de base se declararon ayer en emergencia y rechazaron cualquier tipo de acción legal contra los dirigentes del verde olivo que lideraron la revuelta policial.
Indignación. En términos generales, el conflicto policial está resuelto, pero los comentarios vertidos por el fiscal general del Estado causaron la molestia e indignación de la Asociación Nacional de Suboficiales, Sargentos, Clases y Policías (Anssclapol). "Primero que se preocupe el señor fiscal general de transparentar lo que es el Ministerio Público (…) no vamos a aceptar ningún procesado más, no vamos a aceptar en la Policía”, dijo Edgar Ramos, dirigente de Anssclapol.
Golpe. El presidente Evo Morales terminó por calentar aún más la situación al ratificar que tiene en su poder grabaciones en las que miembros de la Policía planifican un golpe de Estado y planean incluso de sus inmediatos colaboradores y dijo que tiene esas pruebas "por si acaso".
“A veces la audacia política se aprovecha de la Policía, se aprovecha de algún movimiento social para politizar y hemos visto a algunos políticos fracasados utilizando la Policía, tratando de hacer golpe, intentando golpe. Hemos grabado por si acaso", afirmó el mandatario.
En días pasados, el fiscal general, Mario Uribe, anticipó que se iniciarán las acciones legales contra los policías que no asistieron a sus fuentes de trabajo por los delitos de incumplimiento de deberes y obstrucción a la función pública.