Inmersos ya en este nuevo siglo, todavía es posible percibir ecos de otras épocas, de otro tiempo quizá más pausado. En medio de este devenir salvaje y efímero en que se ha convertido la ciudad de Santa Cruz, es interesante resaltar a este grupo de señores que cada tarde de sábado se reúne en torno a un tablero de ajedrez y un cafecito en la plaza 24 de Septiembre. Para el ojo más contemporáneo, esta es una escena nostálgica, que nos invita a respirar otros aires, otros tiempos y espacios que se mezclan y confunden en este cotidiano y constante movimiento.